Peter Pan y Campanilla de visita...
De madurez a inmadurez hay solo un paso. Un segundo en medio de la noche en donde dejamos la ventana abierta. Sin darnos cuenta, una brisa cargada de recuerdos se te cuela por la ventana. Es en ese momento cuando el polvo de estrellas nos avisa que están por venir. Llegan de improvisto, se meten por tu ventana y te susurran al oído palabras que no quieres escuchar. No puedes huir de Peter Pan ni de las consecuencias de sus visitas. Mejor tratemos de cerrar cada noche nuestra ventana, a ver si en una de éstas Peter invita a Campanilla a visitar a otra persona. »¡Que Campanilla te cuide y te guarde! » Peter Pan del Canto del Loco. εïз Natalia εïз
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